¡Un lavado de coche ahorra más agua que un baño de espuma con Washtec!

Lo que muchos no saben: para darnos un baño de cuerpo entero en una bañera convencional se necesitan 150 litros de agua. Esta cantidad es comparable a la que se necesita para un lavado del coche en un puente de lavado sin sistema de recuperación de agua, en el que se requiere un 100% de agua corriente. Esto supone un importante coste para el propietario del centro de lavado. ¡Pero esto no tiene que ser obligatoriamente así! Al disponer de un sistema de recuperación de agua, los ahorros conseguidos superan con creces los costes: con un puente de lavado con recuperación de agua, el consumo de agua es de sólo 15 a 25 litros de agua corriente por lavado, en función del programa seleccionado.

Esto no significa que en el lavado de coches automático podamos prescindir por completo del agua corriente. El uso de agua corriente resulta práctico desde el punto de visto técnico para determinados pasos del lavado, así como para la aplicación de agentes químicos de secado y el enjuagado final, de modo que el resultado obtenido sea un coche limpio, brillante y seco al final del lavado.

También deben tenerse en cuenta las pérdidas por arrastre y evaporación, es decir, el agua de la instalación arrastrada por los vehículos, así como el agua evaporada. Los pasos restantes en el proceso de lavado, que afortunadamente son los pasos que más agua requieren —como el lavado a alta presión o con cepillo— se pueden hacer con agua reciclada. En términos generales, esto significa que es posible una relación de aproximadamente el 85% de agua reciclada y un 15% de agua corriente. Estos porcentajes no deben confundirse con el denominado índice de reciclaje. Este índice se refiere a la proporción del agua de lavado total que se recicla y es prácticamente del 100% en los sistemas modernos de recuperación de agua como el AquaPur.

 

La recuperación de agua de un vistazo

El agua utilizada para el lavado en un centro de lavado corre hacia un sistema de depósito, que generalmente es subterráneo. Por lo general, este sistema consiste en un colector de lodo y un depósito de recogida. En el depósito de recogida se dispone de un sistema de ventilación, así como de una bomba sumergible que transporta el agua desde el depósito de recogida hasta otro sistema de filtrado situado en la superficie. Una vez filtrada el agua, se almacena en el depósito colector de agua industrial y se vuelve a poner a disposición del centro de lavado. Dependiendo de la situación de cada emplazamiento, se puede disponer opcionalmente de un separador de coalescencia desde el cual se descarga el agua sobrante en dirección al alcantarillado. Por lo general se diferencia entre dos tipos distintos de sistemas de recuperación de agua. Por un lado los sistemas físicos y por otro los sistemas biológicos. La principal diferencia entre ambos es que los sistemas biológicos también pueden convertir las sustancias disueltas en el agua que un filtro puramente mecánico no puede retener.

 

El agua es valiosa

El precio del agua siempre se compone del precio del agua potable y de las tasas de aguas residuales, lo que da como resultado la tarifa combinada de agua por metro cúbico. La evolución de los precios en los últimos cinco años muestra que el precio medio por metro cúbico se ha incrementado significativamente. Además, deben añadirse los requisitos legales y las mayores expectativas futuras de los clientes. Más razones aún para elegir un sistema de recuperación de agua.

Más información: https://bit.ly/2SFODNa

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